jueves, 5 de mayo de 2016

Dale un golpe al reloj de arena.

Odio los jueves de resaca, de esa resaca de "joder no debería haber empezado ese lunes, voy a la mitad y el whisky ya me hace falta".

Los callos en mis dedos salieron hace años por las canciones que necesitaba tocar para poder respirar de alguna forma, pero no son tan profundos como deberían, el dolor sigue calando cuando el rasgueo habla de humo en los pulmones.

Estoy hasta los huevos que no tengo de que las tortillas no me suban. Que te calles ya, que tus palabras desesperan más que animan. Joder con el jueves, con la constancia que debo tener y que nunca nadie ha empleado en mi.

Que hoy me apetece repetir noches de sudor y mandar a la mierda toda educación que ya me pita a indiferencia. Las marcas del sol por la persiana me disparan como balas, gritan que la libertad está... qué más da, aquí no y los versos se me agotan para que no me queje más.

Oh ciudad de los gitanos, quién te vio y no te recuerda... Me agarraba al quejío, la poca vergüenza y el hoy estoy aquí para ti, mi luna. Bofetada de rutina que te come las ganas de los versos, que se lleven a este jueves y que no lo suelten más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario