sábado, 10 de noviembre de 2018

Ángel que tiembla

Pequeña,
por ese abrazo gigante
calando como tsunami,
yo por ti pelearía.

Pequeña,
por esa mochila infinita
rompiendo la mandíbula,
yo por ti la cargaría.

Mi ángel, que cada día
sólo yo viva
contagiada de tu alegría.

Verte reir, con esos ojos
soñar, sin yo cerrarlos
saltar estrella aquí, estrella allá,
apagándolas con tu brillar.

Pequeña,
por ese muro inquebrantable
rasgando tu valentía,
yo por ti esperaría.

Pequeña,
por cada escalón arrecife
temblando como suicida,
yo por ti subiría.

Mi ángel, que cada día
sólo yo viva
contagiada de tu alegría.

Verte reir, con esos ojos
soñar, sin yo cerrarlos
saltar estrella aquí, estrella allá,
apagándolas con tu brillar.

viernes, 20 de abril de 2018

Motivo de un ying yang

Me tiemblan por un instante los oídos, el ruido de cerrar la puerta de casa fue más fuerte de lo que pretendía, ascensor 6...5...4...3...2...1...0 Ya estoy. Fuera, quiero salir, va tres pasos más y llego, esta puerta pesa más, al fin. Aire. No sé dónde ir, sé dónde tengo que ir pero no es el lugar en el que me apetece estar, quiero echar a caminar y parar donde no pueda cruzarme a nadie que me conozca.

Esta canción no me gusta, pero me tendría que quitar un guante para poder pasarla, creo que la escucharé, no serán más de tres minutos y tengo la mano caliente, por raro que parezca.

Tu cara me suena, ah, claro, eres de esos chicos que se sientan en quinta fila, aún así no me apetece saludarte, hoy no me lo tengas en cuenta.

Queda poco para que se ponga en rojo, no quiero correr, tampoco esperar, odio las prisas y las paradas, mi abuelo siempre me dijo que despacito y buena letra y no sé vivir de otra forma. Pierdo el color verde y me toca esperar. Ojalá no llegue nadie conocido a mi lado mientras espero a que cambie el semáforo, aunque esta canción no me guste la prefiero antes de que tener que contestar a un "¿qué tal?" por educación y a tener que lanzar otro, aunque no me importe.

Me he equivocado de calzado, tengo los pies helados, con los pies fríos no se piensa bien, aunque no suela hacerlo sea como fuere la temperatura de mis pies.


domingo, 11 de marzo de 2018

De vuelta a Nunca Jamás

Puse todo mi corazón y traté de disimularlo, no quería que se me notase. Por miedo, miedo a querer de verdad, a que otros se sintiesen aparte, a ser descubierta. Pero algo que late tan fuerte como el amor no puede ser escondido.

Hoy he rellenado la pecera de ese pececillo que ya no nadará más. Hoy mis ganas se han multiplicado. Nunca me ha gustado dar por perdido aquello que está roto, porque de ser así me habría dado por perdida a mi misma una infinidad de veces.

Con este frío siempre ando en números rojos de abrazos y más de esos que aprietan pero no ahogan. Esa caricia de madre que te dice que sigas, que lo estás haciendo bien, aunque cueste y aún estés muy lejos de lograr ese objetivo tan espacial que te has propuesto.

Risas que provocan sonrisas. Voces afónicas que llegan a explotar en truenos si esas pupilas se lo piden. Un querer que otros conozcan algo que tú ya sabes que es bueno, no sabes por qué, pero lo sabes. Y ese algo se crece, asustado pero fortalecido.

No pide gratitud, pide respeto. Yo pido que se me deje querer. El amor sólo atrae amor. Pequeños tréboles de la suerte que encontré cierto día en aquel jardín. No sé si soy irlandesa, hippie o una niña más, sólo tengo ganas de bailar con acordes saltones y mayores.

Un gracias que ha movido un mundo, mi mundo. Quiero seguir, porque sé que estoy aprendiendo a hacerlo y porque quiero habitar en sus recuerdos, marcar un pedacito de la bondad que perdure en ellos con los años. Un gracias que sólo se contesta con otro igual.

Mi Peter Pan se asoma con ellos, no quiero perderme nunca, pues es lo más real que tengo de mí. Volando a la segunda estrella a la derecha y todo recto hasta el amanecer.



- 'Odio' es una palabra muy fuerte.

+ 'Amor' también lo es y las personas
hablan como si no significase nada.

martes, 6 de febrero de 2018

Mi yo junco.

Os alejáis.
Yo también aprendo a hacerlo.
Se dice que somos una versión mejorada,
pero yo fui un raro acierto.

Perseguí la libertad de las flores,
sólo sabía bailar con su viento.
Respirando ese polen,
hasta que llegó el incendio.
Busco lo irreal,
porque no sé si yo lo soy
Corro, levito y lloro,
aún sin saber dónde voy.

Os alejáis,
ahora porque sentís miedo.
Puede que yo también esté asustada,
pero es mejor juzgar con el dedo.

Perseguí la libertad de las flores,
sólo sabía bailar con su viento.
Respirando ese polen,
hasta que llegó el incendio.
Busco lo irreal,
porque no sé si yo lo soy
Corro, levito y lloro,
aún sin saber dónde voy.

Os alejáis,
esta vez porque así lo quiero.
Puede que me atreva a plantarle cara,
soy un junco que esquiva tus celos.

Perseguí la libertad de las flores,
sólo sabía bailar con su viento.
Respirando ese polen,
hasta que llegó el incendio.
Busco lo irreal,
porque no sé si yo lo soy
Corro, levito y lloro,
aún sin saber dónde voy.