viernes, 12 de febrero de 2016

Peter, sigo sin querer crecer.

Querido amigo,

Llevo tiempo sin escribirte, el motivo es que he estado, he estado sin darme cuenta de que realmente no estaba. Ni siquiera sé si ésta sigue siendo tu dirección, si alguna vez se te ocurre comprobar si he perdido el miedo y vuelvo a escribirte.

La verdad es que no hay mucha novedad, me sigue raspando el alma cada detalle. No me hago a la idea de que lo que tengo, es lo que queda y de que queda bastante, pero no dejo de buscar en la hojarasca de recuerdos aquellos días que no volverán.

¿Tú cómo estás? Me hubiera gustado que al escribir esta pregunta tu voz me gritase al oído que te va bien, que cada mañana te comes el mundo, tal y como hacías cuando te conocí. 

Pocas palabras más pueden manchar de tinta este papel digital, pues poco me queda por hablar, sólo quería volver a lanzar señales de este humo que brota de nuestra garganta por culpa de ese frío que corta la piel.

Espero verte pronto, espero no tener que esperar, te espero.

Un abrazo de esos que aprietan.

209.

No hay comentarios:

Publicar un comentario